Al principio, los japoneses veían el café de la misma manera en que muchos occidentales hoy en día piensan del té verde – una bebida exótica procedente de una cultura foránea fascinante y no como la bebida refrescante de todos los días que es actualmente. En el transcurso de los años, muchos japoneses cambiaron el arroz y la sopa de miso por el pan y el café en el desayuno (a veces acompañado con ensalada).
Parece que ahora el café tiene el mismo estatus que el bancha (té verde poco concentrado); se ha convertido en un artículo de primera necesidad.
El consumo de café en Japón
No es difícil encontrar un buen café en Japón. A pesar de que los japoneses tienen una reputación de bebedores de té, el café es muy popular en Japón. Existe una gran cantidad de pequeños cafés (coffee-shops) que venden una gran variedad de cafés y tés. Las latas de café también están literalmente disponibles en millones de expendedores automáticos en todo el país. Si usted va a una tienda de café en Japón, usted encontrará muchos tipos diferentes de granos.
El consumo se ha disparado en los últimos 40 años. Ahora es superior a 6 millones de sacos en comparación a los 250.000 sacos que se consumían a comienzos de los años sesenta. Inicialmente, su consumo estaba reservado principalmente a los adultos urbanos más adinerados, pero ganó fuerza gracias a los siguientes cuatro factores:
Un cambio marcado en la sociedad con una cierta “occidentalización” de los hábitos de consumo;
Un aumento en el nivel de vida;
La promoción y un hábil mercadeo;
El establecimiento y desarrollo de atractivos café-bar.
Aunque estos cuatro factores crearon una sustancial base de producto, el crecimiento posterior se logró gracias a una mejora considerable en la calidad del producto e innovaciones en los sistemas de distribución del mismo.
La industria japonesa del café confía en que se puede seguir progresando y si se superan los problemas asociados principalmente con el precio y la calidad de la materia prima, el consumo puede acercarse a los 7 millones de sacos al año a comienzos de este siglo.
En el pasado, el café normal se consumía sobre todo en los restaurantes y el café instantáneo se tomaba en el hogar. En los años recientes, sin embargo, los japoneses han comenzado a tomar café normal incluso en sus hogares, lo cual hizo aumentar la demanda de café normal en detrimento del café instantáneo.